
El sindicato muestra su preocupación ante el aumento de los crímenes machistas durante el periodo estival y reclama reforzar la prevención, protección y acompañamiento de las víctimas en todos los ámbitos, también en los centros de trabajo
Finaliza el verano y un año más se evidencia que los periodos vacacionales son un momento crítico en el que los crímenes machistas aumentan por diversos motivos, como la falta de control del agresor sobre la víctima o el aumento del tiempo de convivencia, entre otros factores.
La violencia de género continúa siendo una realidad inasumible por un Estado Social y democrático. Las cifras oficiales evidencian que no hemos sido capaces, en lo que va de año, de dar una respuesta y apoyo efectivo a 36 mujeres que han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, y a tres menores, hijos e hijas, que han sido asesinados a manos de sus padres.
Desde UGT, mostramos nuestra profunda preocupación ante el repunte de la violencia de género durante los meses de verano. Estos datos vuelven a poner de manifiesto que no podemos bajar la guardia y que es imprescindible reforzar de manera permanente los mecanismos de prevención, detección, protección y acompañamiento de las víctimas. El compromiso de UGT es claro: nuestro papel es activo en la eliminación de las violencias machistas y nuestra labor en los centros de trabajo es clave.
La violencia de género no desaparece cuando una mujer entra en su centro de trabajo. Sus consecuencias afectan a su salud, su autonomía y sus derechos, y pueden repercutir también en su vida laboral. Al mismo tiempo, el empleo constituye un elemento fundamental para la autonomía económica, la recuperación y la reconstrucción del proyecto de vida de las víctimas. Por ello, los centros de trabajo deben formar parte de la respuesta colectiva frente a la violencia de género y constituirse como espacios seguros que contribuyan a prevenir y detectar posibles situaciones de violencia y faciliten el acceso de las víctimas a información, derechos y recursos especializados.
Desde UGT, defendemos el papel imprescindible de la negociación colectiva para impulsar protocolos de prevención y actuación, garantizar que las víctimas conozcan y puedan ejercer sus derechos laborales y promover medidas que favorezcan su protección, seguridad y permanencia en el empleo. Asimismo, la representación y los activos sindicales, por su cercanía a las trabajadoras, desempeñan un papel fundamental para detectar posibles situaciones de violencia, informar y orientar a las víctimas y canalizarlas hacia los recursos y servicios especializados adecuados.
Erradicar la violencia contra las mujeres requiere una respuesta de toda la sociedad. También desde los centros de trabajo. Prevenir, detectar y acompañar es también nuestra responsabilidad.