La amenaza de huelga pone en jaque a los 10.000 trabajadores de la conserva de la Región: “En Murcia hay más justificación que en ningún sitio para desbloquear el convenio”

CCOO y UGT advierten de movilizaciones si la patronal no desbloquea la negociación el próximo mes de septiembre en un sector regional que representa el 30% a nivel nacional

27/07/2026

Fuente: UGT / La Opinión de Murcia

 

La negociación del convenio colectivo estatal de conservas vegetales afronta su momento más crítico y amenaza con desembocar en una huelga general que tendría un fuerte impacto en la Región de Murcia, donde cerca de 10.000 trabajadores y más de 150 empresas forman parte de este sector vital para la economía regional.

Los sindicatos Comisiones Obreras y UGT denunciaron este lunes en Murcia el bloqueo de las negociaciones por parte de la patronal a nivel estatal y advirtieron de que la reunión prevista para el 9 de septiembre será la “última oportunidad” para evitar un calendario de movilizaciones que podría culminar con un paro general entre la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre. El número de trabajadores en la Región representa casi un 30% del total a nivel nacional, lo que da cuenta del importante peso presente en la Comunidad.

El secretario general de CCOO Industria, Gerardo Medina, criticó que, desde la constitución de la mesa negociadora el 9 de febrero de 2026, la patronal haya mantenido una actitud de “absoluta inacción” ante un convenio que venció con la entrada de este año. “Los sindicatos estamos presentando propuestas legítimas y razonables, mientras que la patronal sigue sin responder con propuestas que permitan avanzar.” Medina defendió que el nuevo convenio debe servir para “recuperar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras y mejorar sus condiciones laborales” ante la pérdida de poder adquisitivo y el progresivo coste de vida al alza.

“Aumentan los beneficios de las empresas”

“Estamos hablando del segundo sector más importante de la industria alimentaria española detrás de la cárnica”, recordó por su parte el responsable estatal del sector de Industria de CCOO, Vicente Canet, detallando que el convenio afecta a más de 35.000 trabajadores en toda España. El bloqueo no responde a dificultades económicas del sector, sino a la negativa de la patronal a negociar mejoras para la plantilla.

“No existe ninguna excusa para no atender las reivindicaciones de las personas trabajadoras”, lamentó. Para respaldar esa afirmación, los sindicatos expusieron el aumento de “beneficios netos” en este sector durante los mismos años hasta el punto de que desde 2022 el valor de la producción ha aumentado un 26,7%, mientras que las exportaciones han crecido un 20% y solo en 2024 lo hicieron por encima del 11%.

Acusan a la patronal de mantener paralizada la negociación desde febrero y exigen mejoras salariales, reducción de jornada y avances en igualdad

Además, tras analizar una muestra que representa alrededor del 70% del empleo del sector, avisaron que los beneficios empresariales “se han más que duplicado” y que el margen neto ha pasado del 2,3% al 5,5%. Frente a ello, denuncian que el gasto destinado a personal apenas supone el 9,3%, muy por debajo de la media de la industria.

 

Un momento de la rueda de prensa.

Un momento de la rueda de prensa. / Juan Carlos Caval

Salarios, jornada y clasificación profesional

Entre las principales reivindicaciones sindicales figuran una subida salarial del 5%, que ningún salario base quede por debajo del SMI más un 5%. En este sentido, proponen un salario mínimo de sector de 1.500 euros al mes junto a la reducción de la jornada anual (actualmente fijada en 1.772 horas) y una profunda reforma de la clasificación profesional.

Canet denunció que el sistema vigente “está completamente obsoleto” y que contribuye a mantener una importante brecha salarial en un sector altamente feminizado. “Queremos una clasificación profesional moderna, adaptada a la realidad actual y que contribuya a mejorar los salarios”.

Los sindicatos también reclaman implantar progresivamente un salario mínimo de 21.000 euros anuales durante la vigencia del convenio así como la mejora de pluses económicos como el de nocturnidad “ante el claro perjuicio que conlleva” y el de turnicidad, que, por ahora, “no existe”.

Consideran que el crecimiento de la producción, las exportaciones y los beneficios empresariales justifica sus exigencias

Por parte de UGT, el coordinador del Grupo de Trabajo del Sector Alimentario, Sebastián Serena, insistió en que las organizaciones sindicales siguen “dispuestas a negociar” y para alcanzar un acuerdo. “Pero si el convenio continúa bloqueado, será exclusivamente por responsabilidad de la patronal”, dijo apremiando a la parte empresarial a desbloquear la negociación: “En Murcia hay más justificación que en ningún sitio para hacerlo”, advirtió.

Serena criticó que, mientras aumentan la producción, las exportaciones y los beneficios, la propuesta empresarial se limite a una subida salarial del 2,5 %, inferior al actual incremento del IPC (que el pasado mes se fijó en un 3,2% a nivel nacional), además de plantear una mayor flexibilidad de la jornada.

“La respuesta permanente de la patronal ha sido siempre la misma: ‘Lo estamos estudiando'”. El dirigente sindical lanzó además un mensaje directo a la plantilla. “No vamos a firmar un convenio que no suponga avances reales ni mejoras económicas y laborales. Si no hay mejoras, habrá conflicto.”

La fecha clave

El convenio perdió su vigencia el 31 de diciembre del pasado año y, tras varios meses de reuniones sin avances significativos, ambas organizaciones sindicales aceptaron celebrar un último encuentro con la patronal el próximo 9 de septiembre. Si esa reunión concluye sin acuerdo, CCOO y UGT iniciarán movilizaciones que podrían desembocar en una huelga general del sector.

 

Información publicada en La Opinión de Murcia 27/07/2026