UGT anuncia nuevas movilizaciones si FREMM retrasa más las negociaciones del convenio del metal y del plus de astillero

El sindicato asegura que ha conseguido el compromiso de Navantia para compensar a las empresas auxiliares el incremento presupuestario que supondría la nueva retribución, pero denuncia que la patronal pretende quedarse con ese dinero al convertirlo en una mejora absorbible y compensable por otros complementos

La federación de industria ugetista exige que se acuerde ya el pago del plus de astillero y un calendario de reuniones para renovar las condiciones laborales de 30 mil trabajadores y trabajadoras de la siderometalurgia

UGT ha denunciado esta mañana que la patronal del metal, la FREMM, ha incumplido todos los acuerdos adquiridos con el sindicato para negociar tanto el plus de astillero como el propio convenio del metal, que ha vencido en diciembre de 2025. Ante ello, el sindicato ha asegurado que no se va a quedar de brazos cruzados y que está preparando movilizaciones en todas las empresas del sector si la FREMM no cambia de chip. “Hemos pedido a los empresarios un calendario con dos reuniones al mes, para garantizar que entre febrero y marzo se acuerden todas las mejoras que necesitan las personas trabajadoras de la siderometalurgia, tanto el plus de astillero como otras mejoras salariales y sociales que afectarían al resto de empresas de la Región que se acogen a esta regulación”, ha explicado José Antonio Nieto, secretario general de la federación de industria de UGT, que es la encargada de negociar este convenio colectivo.

La organización sindical ha señalado que los empresarios de la industria siderometalúrgica no han tenido disposición a negociar y que se vieron forzados a sentarse a hablar con UGT ante la gran movilización que supuso la huelga de las empresas auxiliares de Navantia en Cartagena. Unas protestas que tuvieron un gran apoyo entre la población de la ciudad portuaria y a las que se sumó una huelga de hambre que duró once días y en la que participaron más de una decena de trabajadores y representantes sindicales.

Fruto de estas movilizaciones, y pese a la “traición a la unidad sindical” de la federación de industria de CCOO, que no apoyó en ningún momento estas protestas para darle prioridad al pago del plus de astillero antes de que comenzasen las negociaciones del convenio regional del metal; la FREMM aceptó sentarse a negociar la aplicación del plus a partir de enero de 2026. UGT, en un gesto de buena fe para buscar una solución, desconvocó la huelga indefinida y aceptó la propuesta de la patronal de abordar este diálogo después del verano. “Habíamos conseguido que los empresarios por fin aceptasen hablar del plus de astillero, que afectará a dos mil trabajadores y trabajadoras, lo que CCOO no había logrado en los cuatro años que ha durado el anterior convenio”, ha explicado Nieto.

Navantia acepta el plus

Sin embargo, el último trimestre de 2025 ha terminado sin ningún avance, ya que la cúpula que dirige la FREMM pretende aprovecharse del trabajo de UGT. El sindicato ha anunciado que en una reunión privada en Madrid, con representantes de la dirección de la empresa pública, han conseguido el compromiso de Navantia de aumentar el presupuesto de los contratos que tiene con sus empresas auxiliares para compensar el gasto que supondría abonar el plus de astillero a todas las personas que trabajan para el astillero de Cartagena, tanto dentro como en talleres fuera del mismo. En cambio, la patronal del metal quiere cobrar este dinero de Navantia, pero solo abonárselo a aquellas personas que no cobren otros complementos reconocidos en el convenio regional del metal.

José Antonio García, responsable del sector UGT Metal en la Región de Murcia, ha calificado de “gran estafa” la intención de los dirigentes de las empresas, que supondría convertir la subida salarial del plus de astillero en una retribución compensable y/o absorbible por otros complementos o subidas pactadas en el convenio. Como el sindicato ha explicado, “si el plus de astillero supone cobrar, por ejemplo, 300 euros más al mes, pero un trabajador ya cobra un complemento por productividad, penosidad, etc. 200 euros; realmente solo vería un incremento de cien euros al mes. Además, UGT ha recordado que tampoco se verían beneficiados de las subidas anuales vinculadas al IPC. “La FREMM pretende perpetuar la precariedad, que las plantillas de las empresas auxiliares de Navantia cobren lo mismo que ahora. De hecho, quieren poner en las nóminas que pagan el plus de astillero, cobrarle a Navantia ese plus, pero no subir las retribuciones a buena parte de sus plantillas al eliminarles las mejoras voluntarias que han acordado en estos últimos años y que el convenio del metal recoge, como son los complementos. Esta cuestión supone el principal punto de fricción entre UGT y la patronal.

La secretaria general de UGT en la Región de Murcia, Paqui Sánchez, ha recordado “las graves diferencias salariales” que hay entre quienes trabajan para el astillero de Cartagena y quienes lo hacen en El Ferrol o en Cádiz. La líder sindical ha indicado que hay personas trabajando en el mismo puesto, incluso puede ocurrir que sea en la misma empresa auxiliar, que cobran hasta siete mil euros menos al año por vivir en la Región de Murcia. “Mientras en Galicia un jefe de taller durante el año 2025 ganó, como mínimo, 29.724€, en la Región de Murcia nuestros jefes y jefas de taller solo han cobrado 22.735€”. Pero no solo ocurre esa diferencia en la categoría anteriormente nombrada. Otro ejemplo sería el puesto de trabajo de oficial de primera, como profesional de oficio, del acero. En este caso, un oficial de primera ganó en Ferrol 25.140€, mientras que el salario de la misma categoría en la Región de Murcia fue de 21.007€.

La secretaria general de UGT también ha reprochado que ni la alcaldesa de Cartagena ni el presidente de la Comunidad autónoma, ambos del PP, hayan tenido la misma consideración  que muestran en el conflicto de Sabic con la injusticia que sufren los dos mil profesionales de las empresas auxiliares de Navantia. “No apoyaron ninguna movilización, no se ofrecen a mediar para que la patronal entre en razones; pero sí riegan con millones de euros a la FREMM para que monte un centro de formación profesional privada”.

Por último, Paqui Sánchez ha pedido a los empresarios que “cambien de chip”, que acepten la petición de UGT de establecer dos reuniones en febrero y otras dos en marzo para resolver este conflicto laboral y que aprovechen estas reuniones para renovar el convenio del metal regional. “Hemos recogido propuestas de todas las empresas del metal y hemos convencido a Navantia de que asuma el plus de astillero. Ahora le toca a la FREMM mover ficha. Queremos mejorar las condiciones laborales y sabemos que es posible. Lo hemos demostrado en otros convenios, como el de transporte de mercancías por carretera, que lo firmamos la semana pasada con un 14% de subida salarial. Pero que nadie pretenda que UGT traicione a las personas trabajadoras o firme una estafa porque estamos preparados para convocar movilizaciones en todas las empresas si la FREMM no responde a nuestro ultimátum en lo que queda de mes”.